martes, 7 de diciembre de 2010
AHÍ ESTARAS
la función reptil dominara a los hombres.
Y Lima la ciudad gris - donde se ofertan putas costosas
y las drogas se venden en las boticas- sera la cuna
de la inocencia perdida,
tú seras testigo de tales atrocidades
desde la ventana de tu oficina ;
mientras tu secretaria te masturba( o te la chupara?).
En los semáforos se mezclan los malabar3s y la trist3za
sin embargo, los peatones y conductores
pagaran las tretas con sufrimiento y dolor
ya que el dolor ajeno
causa placer en algunos
y sufrimiento en otros
Te veras rodeado
de grandes cúmulos de cadáveres
y sabras que esta no es tu ciudad.
Caminaras buscando sentido
y solo encontraras llanto y ponzoña
en cantidades incontables,
echa un viztaso por los contenedores
y solo encontraras burócratas ensimismados,
para ese entonces
tu inocencia se habra perdido
ya que solo eras un aborto indiscriminado
lunes, 3 de mayo de 2010
Paris ya no es el mismo
al pie de la Eiffel y sin un destino,
me encuentro aquí, asilado,
con los demás escritores;
todos sin destinos, pero con sueños:
algunos desean volver a su patria,
otros establecerse como tales
y con menos,
me encuentro yo, el peruano,
deseando escapar de este invierno parisino
para volver a casa y arder de amor entre tus brazos.
Pero estoy aqui, lejos, en las Europas
sin tus besos, pero con el frio que cala insesante en mis huesos
sin un empleo, pero con una botella de tinto
que finge de compañia cada noche fria.
París, la ciudad luz;
ya no me ilumina más, me ha cortado el servicio
y se burla de mi tristeza
se burla de mi
porque no soy nadie en este país
porque no tengo nada
y porque ahogo mi llanto por las noches
cuando pienso en ti.
domingo, 14 de marzo de 2010
LA EXTRATERRESTRE Y EL LOCO ( VERSION AUMENTADA)
Le decían El Loco a él, y ese adjetivo no se lo gano por el hecho de comer desechos o de vivir en la basura, y mucho menos por tener su cabello descuidado, aunque su cabello si paraba descuidado y largo. Ella era Extraterrestre, no piensen que venía de otro planeta, o que su cabeza era enorme, tampoco que venía a conquistar la Tierra, ese era el sobrenombre que tenia ella, él nunca entendió el porqué de eso. Loco lo llamaban, y él nunca se molestaba, le gustaba tomar, bajar a tocadas, a veces lanzar, etc. Estudiaba - es un decir - , para ser escritor, siempre se esforzó, pero nunca llego a ser uno bueno, aunque contaba con el apoyo de sus amigos, pero no el de sus padres, ya que veían al escritor como un bohemio total y un drogadicto, al menos esas cosas si las había adquirido. Ella aún estaba en el colegio le faltaba un año para terminar y largarse de esas aulas, sufría una enfermedad que nunca le quiso decir al loco. Al parecer ellos nunca debieron conocerse, ese día él no tenía que bajar al centro de Lima, ese día ella debía de ir a estudiar, pero no fue, a cambio también bajo al centro. Llegó, y la vio, estaba sentada, al lado de su amiga, se acercó y los presentaron, se pusieron a conversar como conversan dos personas que se gustan, riéndose de las estupideces que decía el otro, aunque él ganaba diciendo más estupideces en el menor tiempo posible. Ella se sentía bien al hablar con él, intercambiaron teléfonos y correos electrónicos, prometieron volverse a ver, aunque tal vez cada uno pensaba que eso no se daría nunca más, y que solo eran las típicas promesas de dos personas estúpidas que se conocen.
Pasaron dos o tal vez 3 semanas, y un día chateando el loco, la encontró en línea, se pusieron a conversar, le confesó que ella le gustaba, que quería estar con ella, ella no lo podía creer, pero como toda mujer debía mantenerse segura y si era necesario hacerse la difícil con aquel imbécil que quería cortejarla. Tomo lo que le dijo el loco como una idiotez, se desconectó y no supo nada más.
Dos meses después, se volvieron a encontrar por medio del maldito Internet, ella quería verlo, no sabía por qué, pero si quería verlo, supuestamente para hablar. Él se puso muy feliz por su iniciativa y celebró su buena suerte con las mujeres que dese hacia un buen tiempo le era esquiva.
Acordaron un día y se vieron, él llego un poco tarde debido a que tenía que hacer un trabajo de la Universidad. Se vieron, se abrazaron, decidieron ir por ahí, caminar y conversar.
El loco propuso que se sentaran para hablar mejor, se sentaron y hablaron.
Ambos sabían que querían conversar, pero también hacer otras cosas, tal vez besarse, tal vez. La besó, fue un pequeño beso, no fue un gran beso, el escenario no era el mejor, estaba presente el tráfico característico del Lima, la contaminación, el frió de un invierno que asomaba su cabeza.
A partir de ese día el loco y la extraterrestre fueron enamorados alrededor de dos meses, después la magia que tanto le había hablado ella, se fue al bote de la basura, discutían, no se veían, hasta que ella decidió terminar con la relación, me sentí muy mal, si, muy mal, recuerdo que llore 2 noches al recordarla, sus besos, sus caricias, recordar que teníamos sueños, que nos casaríamos, que ella sería una gran artista visual, ya que pintaba muy bien, que yo sería un gran escritor, según ella no escribía bien, pero podía mejorar, también recordaba llorando cuando me criticaba por el afán mío de beber alcohol, ella siempre se preocupó por mí, y creo que yo nunca le devolví esa preocupación; ni siquiera cuando me contaba lo mal que la pasaba cuando su enferma la visitaba ciertos días de la semana para realizar la terapia de la enfermedad que la perseguía, la cual nunca me quiso contar. También lloré cuando me entere que murió, lo peor fue que no pude despedirme de ella, ya que no conocía su casa, eso me causo una depresión más fuerte.
Ahora cuando veo las estrellas, si es que el cielo está despejado claro, (ya que el cielo de lima siempre esta gris o nublado) la recuerdo, recuerdo a mi extraterrestre que bajo un día a la tierra y se ubico en el centro de Lima para conocerme.
Contador web
ACORRALADO
¿Qué podía hacer yo?, por ese entonces me encontraba cursando el último año de secundaria y no tenia los medios necesarios como para negociar un mejor hospedaje.
La sala era grande, así que me sirvió de mucho, mi cama era una porquería, de aquellas que se doblan y no tienen resortes, sino solo cartones; cuántos dolores de espalda me produjo, ya no los recuerdo del todo, pero nunca olvidare ese gran hueco que se formo debido a su “buena calidad”. Al principio fue fácil acoplarme, luego me canse de que mis tíos rebuscaran en mis cosas, de que se perdiera mi dinero, ropa; pero lo peor llego una tarde cuando volví de la calle y me encontré con todos mis libros; una veintena, regados por mi cómoda, claramente desordenados. Yo no podía aguantar más, se habían metido con mis tesoros; había pasado un año, termine el colegio, pero aún no me podía ir de allí, por lo tanto tuve que aguantar lo mismo por un tiempo más. Conseguí un trabajo de medio tiempo vendiendo libros en un stand del centro de Lima; por las mañanas me iba a la universidad y en las tardes a trabajar. Por ese entonces digamos que ya tenía cierta independencia (es cierto que el dinero libera al hombre, algo malo, pero cierto) debido a mi sueldo, aunque era muy poco, pero me servía de mucho, ahora podía irme de fiesta, emborracharme quedarme en la casa de algún amigo.
Cuando me entere de la noticia trate de tomarla con calma, pero en mi ser no cabía tanta alegría, quería gritar, saltar y hasta hacer una fiesta con mis nuevos amigos.
Me iban a construir mi cuarto propio, después de dos largos años, iba a tener mi cuarto para mí solo, nadie nunca más tocaría mis libros o mi ropa.
La construcción se postergo muchas veces y eso me desanimo por un tiempo hasta el punto de no querer mi tan ansiado cuarto propio, ya me había hecho la idea de quedarme toda mi vida en la sala o al menos hasta que terminara la universidad. Seguí trabajando y conociendo a muchas personas, no pensé que hubiera gente tan apasionada a los libros como yo, durante los dos años de trabajo “forzado” hice amigas que luego serían mis enamoradas, bueno, pero esa es otra historia.
Recuerdo que cierta mañana desperté en la sala, me dirigí a la cocina para tomar un poco de agua y me di con la sorpresa que mi abuelo estaba levantando con la ayuda de uno de mis tíos, mi tan ansiado cuarto.
Era principios de Febrero cuando se finalizo la construcción, ahora solo faltaba que yo me mudara de la sala a “mi cuarto”.
Tuvieron que pasar dos semanas para que me decidiera en trasladar todas mis cosas, que en verdad eran pocas, mi cama nueva (de madera y con resortes), mi cómoda y mi mueble con mi ropa y libros. Luego de terminar con la decoración de mi cuarto, me puse a leer un poco; pero me sentía raro, extraño tal vez, miraba hacía todos lados, seguro era el éxtasis de estar en mi cuarto, seguí leyendo, pero me seguía sintiendo raro, ahora observado, no sabía qué era lo que pasaba. Cuando levante mi rostro del libro de Hemingway y observe mi pared, divise ¡ una cucaracha!, aquel insecto al que desde pequeño le guardaba miedo y respeto, más miedo que respeto, gire mi rostro a la derecha y vi otra, más abajo caminaba una más, eran tres dentro mi cuarto.
El pavor se apodero de mi prospecto de cuerpo y salí corriendo, era de madrugada, así que lo más probable era que me encontraría con más de ellas a las afueras de mi cuarto, así que tuve que irme a dormir a la sala. Al día siguiente todos mi familiares se burlaron de mi cobardía hacía esos insectos, cansado de sus mofas, decidí afrontar a las cucarachas.
Adquirí varios periódicos y resolví tapar todos los orificios por los cuales podían pasar los insectos no deseados, al término de la misión me sentí mejor, más tranquilo, seguro que ahora sí podría dormir tranquilo.
Esa noche, cuando entre a mi habitación encendí la luz y me tope otra vez con ellas, eran dos, no sabía cómo entraron, sólo que estaban ahí, caminando por mis libros.
Las espantes con pequeños aspavientos y estas se fueron, pero juraron volver.
Mientras dormía esa noche, cubierto con las sábanas de pies a cabeza, me puse a reflexionar que no iba a permitir de que los insectos me ganaran la batalla por la propiedad de mi cuarto, no, yo no iba a terminar como Gregorio Samsa (personaje de la metamorfosis); al día siguiente compre un insecticida y casi lo termine rociando todo mi cuarto por dentro y fuera, era mejor morir intoxicado que a manos de las cucarachas.
Esa misma noche, mientras dormía, esta vez solo, sin ninguna de ellas a mí alrededor, sabía muy bien que no iba a terminar convirtiéndome en una de ellas, ya no, y tampoco me iba a volver loco, ahora para terminar con este relato, me despido de todos ustedes. Un más ha en mi cuarto, y quiere dormir conmigo esta noche.
Contador web
martes, 2 de febrero de 2010
Un preso y su rata
rebalzando de comida y
un jugo de no sé que
eso es lo que come un hombre promedio.
¿Y un preso?
¿Qué come un preso?
Si es que come, claro.
El preso come de las sobras,
so cena, almuerza y desayuna el preso promedio.
Sin embarg , no es suficiente
ni para él ni para mi
El preso llora por las noches
asi como lloro cuando no te veo
pero oculta su rostro entre
cartones, porque sabe que n debe mostrar debilidad,
de lo contrario, alguien lo matara
un policia, su compañero de celda o su otro ser.
Yo no debo mostrar debilidad ante ti
sino pensaras que soy un cobarde, y eso no es bueno.
El preso no puede aguantar
y se echa a llora cual niño sin jugete en navidad;
pero siempre hay algo, la nada no existe
y eso lo sabe muy bien el preso,
siempre hay una rata que lo observa desde la oscuridad.
Hay algo que le da fuerzas para sobrevivir
en este infierno y es el hecho de
salir de alli y ver la luz del dia
ver tu rostro, su sonrisa y acariciar
tu cabello.
Yo tengo la esperanza,
y es la de salir de esta celda,
atravezar los barrotes, girar mi rostro
y olvidar todo lo que vivi adentro
jueves, 28 de enero de 2010
Una luz en el horizonte
- Sabes Fernando- me decía mientras tomábamos unas gaseosas heladas- tanto tú como yo somos 2 jóvenes inteligentes que no merecemos estar subordinados en sucios trabajos que nos pagan una miseria.
- Tú lo has dicho hermano- le respondía - nosotros desde el colegio ya mostrábamos un perfil de trotamundos
- Así es, y es por eso que eh estado averiguando sobre un negocio que nos hará ricos a ambos sin sudar si una sola gota- sentenció mientras se acababa su gaseosa.
- ¿Hablas en serio?- le pregunte con un escepticismo que me caracterizaba.
Mientras Santiago me explicaba sobre todas las ganancias que nosotros recibiríamos por el negocio, mis sueños de gloria volvían a renacer y me parecía ver aún esa luz que tantas veces me coqueteaba y se iba por el horizonte. Yo me estaba haciendo ideas sobre todas las cosas que me iba a comprar con el dinero ganado, pero faltaba algo, y ese algo era saber sobre “qué” se iba a tratar nuestra empresa.
- ¡La pornografía!- exclamó Santiago, provocando mi risotada y también un poco de vergüenza porque algunas personas se habían percatado de nuestra conversación.
- ¡!!Jajajaja!!!, ¿ De qué hablas loco de mierda?, parece que los papeles ahora se han cambiado, tú eres ahora el loco y ya no- le respondí con cierta gracia.
Cuando iba a explicarme sobre el negocio de la pornografía, ya nos estábamos dirigiendo hacía el malecón de chorrillos, aquel malecón me traía malos recuerdos; fue allí donde una enamorada mía había decidido terminar con nuestra relación y también fue allí donde de pequeño jugaba con mi padre, aquel señor al que siempre le guarde rencor por alejarse de mí y por el cual ahora estaba así, sin casa, sin comida, buscando un trabajo y a punto de enrolarme al tan llamativo mundo de la pornografía.
- ¿Pero dime, acaso vamos a salir en esos videos?- pregunte tan inocentemente que provoque la risa de mi compañero.
- !!!jajajaja!!!! no nada de eso loco, nosotros lo que vamos a hacer, es poner nuestra productora de videos porno y vamos a venderlos a los grandes mercados de pornografía del mundo. Pero si tú quieres fornicarte a alguna de esas putas, normal por mi jajajaja- me respondió con una risa más fuerte que la que causo mi primera pregunta.
- Nooo, nada loco, estás loco, yo no haría eso, es que me quedaban mis dudas pues.
Aquella pregunta de Santiago causó en mí ser un poco de nerviosismo propio de un adolescente avergonzado; y es que yo aún era virgen, sin embargo, todos mis amigos creían que ya había tenido relaciones sexuales con todas las enamoradas que les había presentado. Aunque les parezca un poco tonto, yo tenía miedo de mantener algún coito, así sea con mi enamorada, el por qué, ni yo mismo lo sé.
- Ya mira Fernando, solo necesitamos un capital para poder pagar a las prostitutas, pagar a los patas que se las van a fornicar y nada más, después solo tendremos que pensar en qué gastaremos el dinero, eso será lo más difícil.
- ¿Y las cámaras?- pregunte.
- Mi hermana tiene una cámara digital, se la pediré prestada y listo.
- ¿Y cómo haremos para vender las películas, acaso las venderemos en el hueco?- pregunté causando una sonrisa por parte de Santiago.
- No hermano, nada de eso, yo ya tengo unos contactos en Praga y Holanda, los puntos estratégicos de la pornografía mundial.
- ¿ Y en Estados unidos?, que yo sepa a los gringos también les vacila el porno
- No pues, los gringos no pagan precio hermano, nuestras películas tienen que entrar donde los grandes.
Santiago tenía todo listo y hasta preparado podría decirse, ya sabía donde podíamos conseguir putas para grabarlas, a su lado todo parecía fácil, él tenía una atracción y una sonrisa especial, seguro era eso lo que siempre me atrajo de él, desde el colegio.
- Muy bien, vayamos por las putas- sentencie con una sonrisa en el rostro.
- Así me gusta que hables hermano, como te dije, nosotros 2 solos podemos comprar este mundo de mierda.
Y fue así como Santiago con una idea en la cabeza y yo con el dinero en el bolsillo nos dirigimos hacía el Jirón Cailloma, el mítico antro de prostitutas, ladrones, pasteleros y cuanto paria sin dinero, habita.
- Mira a esa chinita huevón- me decía Santiago- vamos, acerquémonos.
- Está bien.
- ¿Amiga, qué tal, cómo estás?- le pregunto Santiago con esa picardía que lo caracterizaba.
- Bien, son 30 soles.
- Ya, esta bien, el dinero no es problema para mí ni para mi amigo.
Mientras Santiago acordaba un precio justo con aquella puta, los “cafichos” y las demás putas me miraban con cierto recelo, como si yo fuera o como si Santiago tuviéremos el poder sobre sus vidas, como si nosotros decidiéramos a cual llevar y por lo tanto salvarlas al menos por un momento de ese mundo al cual ellas nunca quisieron entrar. Sin embargo, en vez de sentirme alagado por eso, me sentía intimidado por sus miradas y por sus ropas; decidí girar mi rostro y mirar hacia otro lado; unos metros más allá, se iba a realizar un concierto punk y los asistentes se estaban haciendo presentes, chicos con crestas, ropas viejas y rasgadas, tomando algún trago barato que de seguro habrían comprado en el Jr Zepita; ellos también me miraban con recelo, como si yo fuera diferente a ellos y como si fuera un intruso en su mundo; ya hacía mucho tiempo que había dejado de asistir a esos conciertos, y las pocas veces que iba era cuando mi banda era invitada para tocar, podía ver caras nuevas entre tantas crestas y es que la mayoría de gente “vieja” que conocí cuando estaba dentro de la movida ya no se encontraba presente, el por qué; no podía graficarlo en mi mente. Un humo con un olor característico comenzó a adornar el ambiente, era el olor a marihuana, aquella hierba que fumaba cuando estaba en la universidad y cuando asistía a algún concierto, así sea como asistente o como músico.
Aquel aroma provoco en mi ser un trance de relajación que no experimentaba hace años, pero ese delicioso trance se vio truncado cuando oí los gritos de Santiago pidiendo ayuda.
- ¡!!!!Fernando, huevón!!!, ayúdame que me quieren robar
- Suéltalo conchatumadre- fue lo primero que exclamé.
Un pastelero con el rostro demacrado me apunto con una navaja y me increpó que me vaya y que no lo joda.
- Vete chibolo de mierda o quieres que te robe
Aquella amenaza no me dio mi miedo y lo ataqué por la espalda con todo tipo de golpes, mientras miraba a Santiago que ponía resistencia frente a los demás pasteleros.
Pero a pesar de mi valentía y mis ganas de ayudar a aquel chico que tenía algo en su ser que me atraía desde el colegio; no pude contra el mundo del hampa y sus aliados, porque cuando menos me di cuenta ya había sido tomado por los brazos y arrinconado al lado de Santiago; bueno al menos ahora estábamos juntos; nos rebuscaban los bolsillos, nos quitaron las zapatillas y uno que otro maleante nos propinaba golpes en el cuerpo.
- Ya, ya, ya, dejen que los niños se vayan- mencionó uno de los pasteleros que al parecer era su líder porque tenía más cortes en el brazo que los demás.
Nos soltaron, y nos vimos en medio de la pista, en la cual no pasaba ningún auto, ni siquiera el de la policía; hace años yo cuestionaba la existencia de la policía y ahora deseaba más que nunca que pasara si quiera algún “verde”. Me habían robado todo mi dinero, la liquidación completa de mi último trabajo, estaba sin zapatillas en medio de la pista y Santiago igual, nos miramos y maldecimos nuestra suerte de mierda.
- Puta madre huevón, ¿ahora qué voy a hacer?- exclame.
- Discúlpame Fernando, todo esto es mi culpa- respondió con ganas de llorar y con la cabeza mirando la pista negra y con huecos.
- No, nada hermano, ya fue pues, ya perdimos, qué vamos a hacer, al menos yo ni cagando vuelvo a entrar a buscar putas a ese lugar.
Y fue así como ambos nos fuimos a comprar una botella de pisco, ya que los ladrones no sabían es que yo siempre guardaba unas monedas de más en mis medias, mientras caminábamos por la pista negra, descalzos, me di cuenta que nuestros sueños al igual que nuestras vidas eran unas utopías completas, nuestros sueños de ser unos broadcasters del mundo de la pornografía se alejaban cada vez más como aquella luz que siempre me coqueteaba y se iba por el horizonte.
lunes, 25 de enero de 2010
Siempre
en los que el hombre se desespera,
pero debe de aprovecharlos
para analizar su escencia
Mirar a su alrededor
y darse cuenta de quien esta a su lado
Hay veces en las que el hombre
tiene ganas de patear el tablero
y mandar a la mierda todo
pero, no lo hace y simplemente se echa a llorar
porque sabe que es un cobarde
Pero siempre hay algo;
o en el caso del hombre ,
siempre hay alguien que le da fuerzas
los creyentes tienen fe en su dios,
los agnosticos creen en si mismos,
los anarquistas en la acracia,
los escritores en el alcohol,
y los boxeadores invierten toda su fe en la fuerza de sus puños
aunque saben
que ante el menor descuido
su rostro y su cuerpo inerte pueden besar la lona
Yo tambien soy un hombre; gran cosa,
pero tal vez sea diferente
a los que mencione lineas arriba,
soy diferente, porque tengo miedo al pelear
le temo a un dios que no sé si existe
no me tengo fe a mi mismo
y por eso mismo no creo poder escribir
Pero de algo si estoy seguro,
y es que con ella todo lo puedo
se va la tristeza y mis demonios se quedan dentro
es ella la que me ayuda a seguir
es ella quien me da fuerza y es ella quien cree en mi,
Cuando me besa, ella es como un huracán,
me toma con fuerza, y nuestros cuerpos se enredan
me eleva, me arrastra y me trae
se divierte dominandome,
Cuando me suelta caigo lentamente
y no me lastimo porque con ella todo es diferente
las heridas no las siento, los dolores se van
y mis demonios se quedan dentro
sábado, 16 de enero de 2010
Taxi
Por lo visto, debido a las vísperas de navidad todos los autos que pasaban tenían una tarifa establecida, las cuales a mí no me parecían nada atractivas ni justas, hasta que después de tanto esperar y de regatear con los taxistas; uno de estos acepto llevarme hasta mi destino.
Me senté en el lugar del copiloto y de vez en cuando observaba al taxista; dos cuadras más adelante subieron otros pasajeros hasta que se llenó el auto. Yo miraba al conductor, nos mirábamos, él se reía y volteaba el rostro hacia su ventana para burlarse de algunas prostitutas que se encontraban regadas por las esquinas del centro de lima.
- ¡Fea! – exclamaba mientras se reía.
- Calla mierda!!- le respondían la mayoría
- ¿Se cree muy rica la pendeja esa no?- me preguntaba con una mirada pícara.
El chofer avanzó por la venida Grau, y se metió al zanjón de la vía expresa. Fue exactamente allí dónde me di cuenta que había tomado el auto equivocado, que aquella carrera podría ser la última de mi vida, y que el velocímetro ya marcaba los 100kph.
Parecía que el auto volaba, y yo sentía que el aire me cortaba el rostro, el chofer daba la impresión de ser un conductor salido de alguna película de Hollywood al cual lo están persiguiendo. Yo lo miraba asustado, pero él solo tenía ojos para el frente y para cada mínimo espacio libre que hubiera en la pista, espacios por los cuales era capaz de matar y de pisar hasta el fondo su acelerador.
- ¡Oiga señor, no puede ir más despacio!- exclamó una de las chicas de que se encontraban en los asientos de atrás.-
- ¿Por qué, estoy yendo muy rápido?
- Hayyyy, señor por favor vaya más despacio sí.
Por mi parte, yo ya estaba pensando en los titulares del día siguiente:
¡TAXISTA LOCO MATA JÓVENES EN LA VÍA EXPRESA ¡
Parecía que nuestro conductor tenía muy mala memoria o tal vez sufría de lagunas mentales, ya que con la velocidad que manejaba también se olvidaba de las cosas.
- Oiga doctor, ¿alguien le persigue?- pregunte con una sonrisa amigable.
- No, por qué.
- Porque parece lo contrario.
- ¿Qué, estoy yendo muy rápido?- me pregunto inocentemente.
- Noo! solo parece- respondí riéndome.
- Nada que ver joven, si estoy yendo lento, más bien, si estuviera “corriendo”, ya estaríamos en chorrillos.
El velocímetro seguía marcando los 100 kph, y en cada curva que aparecía sentía que mi corazón se me iba salir y reventaría la luna del auto. Realmente ya me estaba preocupando y no era el único, los pasajeros de los asientos posteriores; 2 chicas y un joven, también estaban muy asustados, pero también molestos.
- ¡!!Oiga señor, nos va a matar si sigue así!!!- sentencio una de las chicas que no pude ver porque yo me encontraba mirando el horizonte y sujetándome a mi cinturón de seguridad.
- Tranquila señorita, ya estamos llegando- respondió el taxista, tratando de tranquilizarla.
- PARE SEÑOR, PARE, PAREEE!!!!!!!!!!!!!.
Ya habíamos salido del zanjón y estábamos entrando a Barranco, fue en el ovalo balta donde bajaron aquella pareja, gritando contra el conductor.
- JAJAJJJAJA Se asustan por nada – mencionó el chofer riéndose y mostrando que le faltaba un diente.
- Jaja, Si, tiene razón- respondí con una tímida sonrisa.
- Oiga doctor, ¿alguna vez ha hecho “piques”?-le pregunte.
- Si, por la Molina
- ¿Y gano?
- No, de 30 autos, quede 8vo.
- Azu mare, y cuanto es lo máximo que ha llegado
- Una vez llegue a marcar 170 kph.
Con aquella pequeña conversación trataba de lograr que el chofer bajara un poco su velocidad, prestando más atención a mis preguntas. Pero aún así, él me respondía y luego volvía a pisar el acelerador y volvía a joder a los transeúntes y a uno que otro chofer que se cruzara con él.
- ¿Hasta dónde vas chino?- me preguntó
- Aquí nomas doctor, a la curva- le respondí con otra sonrisa amigable.
Acto seguido le pague lo acordado, porque tenía miedo que me hiciera algo por su aspecto de faite recién salido de prisión.
- Gracias - sentencio el chofer.
- Ok doctor, y suerte con los “piques”.
Así fue como sobreviví a aquel chofer loco, pero sabía que me esperaba algo peor que un conductor desquiciado; y aquella pesadilla eran las llamadas fiestas navideñas, los árboles, los panetones, el chocolate, etc.
Reloj descompuesto
Tic-tac-tic-tac-tic-tac
La estoy esperando y por lo visto
No va a llegar
Encerrado en mí cuarto
Trato de escribir un poema para ella
Tic-tac-tic-tac-tic-tac
Y el reloj que no se detiene, él
Me recuerda que pierdo tiempo,
Que no soy capaz de hacerlo
Que la estoy perdiendo
3 de la mañana y ella que no llama,
La angustia me consume y
Ella es feliz
Tic-tac-tic-tac-tic-tac
Es la hora de tomar un trago
Atrapados y condenados
Sin salida alguna
Que todos están en contra tuya
Y que pronto caerá un muro
Sobre tu persona
Ves tu vida y la de los demás
Y sin embargo,
No le encuentras sentido alguno,
Me ves y me tratas como loco
Te ves en un espejo
Y te sientes mal
Atribulado me siento
Al mirarte a los ojos
Intimidados nos vemos
Cuando estamos cerca
Mentimos tiernamente y
Nos sentimos como niños
Jugando a ser enamorados
miércoles, 13 de enero de 2010
Eso puedo aplicarse a casi todo
naces, creces, te relacionas.
Y si naces debes de trabajar,
y si no trabajas,
tus padres te deben de mantener,
y si tus padres no pueden hacer eso,
seras una paria más de este sistema.